Historia Oculta y Satanismo: Neófito.

Neófito.

Noah Belfer, un rabino moldavo bautizado y convertido al cristianismo ortodoxo a los 38 años de edad, escribió un libro en idioma moldavo (rumano) titulado “Infruntarea Jidovilor” (Frente a los judíos), bajo el nombre de Neofit Cavsocalvitiu. Una obra en la que empleó más lágrimas que tinta, según sus propias palabras. La primera edición se publicó en Iasi (capital de Moldavia desde 1564 hasta 1859, en la actual Rumanía) en 1803, patrocinada por el obispo metropolitano Yaakov Stamate, que sería reemplazado por Binyamin Costache. Se dice que los judíos persuadieron al Príncipe de Moldavia, mediante una gran suma de dinero, para que confiscara y destruyera la tirada completa.

Se ha especulado con que la identidad del autor podría ser una estratagema, ya que su supuesto judaísmo vendría a reforzar los argumentos que se presentan en el libro, al conocerlos de primera mano. Desgraciadamente, no se sabe gran cosa de Neófito y, hasta donde he podido ver, no se le menciona en la Enciclopedia Judía.

Belfer, que había tomado el nombre de Nicolae Botezatu, hizo votos monásticos y tomó el nombre de Neófito Monaco.

Más tarde, su obra fue traducida al griego por Giovanni di Giorgio, con el título “Ανατροπή της Θρησκείας των Εβραίων και των εθίμων αυτών” (Refutación de la religión y costumbres de los judíos). De la traducción griega se publicaron varias ediciones. La primera en Iasi (1818), seguida de otras en Nauplia (1834), Estambul (1834), Corfú (1861) y Zante (1861), hasta un total de diez, la última en 1936.

A continuación se hizo una segunda traducción, esta vez al italiano (Il sangue cristiano nei riti ebraici della moderna sinagogaLa sangre cristiana en los ritos hebreos de la sinagoga moderna) que se publicó en la ciudad de Prato, en la Toscana italiana, en 1883. Las 191 páginas de la edición griega de 1818, quedaron reducidas a 95 en la edición italiana.

Ahora presento, en la que creo es la primera versión en castellano, la traducción de la transcripción italiana de la obra de Neófito, aunque no contiene los prólogos ni el apéndice histórico, que he omitido en esta primera versión para no demorar demasiado su publicación. Eventualmente, cuando traduzca el resto del texto, subiré la transcripción completa a dropbox, en formato pdf.
En cuanto a la verdad o falsedad de los argumentos de Neófito, dejamos el veredicto a los lectores, como es costumbre en el blog, aunque no puedo por menos que hacer notar que el propio autor deja bien claro que tan sólo conocen el supuesto secreto un reducido número de personas, ya que se transmite por vía oral de un padre rabino que conozca el secreto a tan sólo uno de sus hijos varones, con lo que se estaría refiriendo a una secta herética.
Es por tanto una injusticia hablar, como tantas veces se ha hecho, de que el rito lo practican los judíos. En cualquier caso, y si fuera cierto lo que Neófito expone, se trataría de un pequeño número de fanáticos que con su criminal intransigencia habrían causado un tremendo daño, no sólo a los cristianos, sino también a su pueblo.

Los comentarios a pie de página, en su mayor parte relativos a las citas de las Sagradas Escrituras que menciona Neófito, son míos.

Como el lector podrá comprobar, en este post sólo se utilizan fuentes judías: las Sagradas Escrituras, Neófito, Andrei Oisteanu, Raphael Patai, Israel Shamir y Ariel Toaff.

La traducción de un artículo no significa, necesariamente, estar de acuerdo con su contenido. Se presenta, únicamente, con el objeto de que los lectores puedan sacar sus propias conclusiones al respecto al tener acceso a fuentes distintas a las habituales. En este blog no se permite ningún tipo de discriminación por causas raciales o religiosas. Sin embargo esto no incluye al satanismo, por más que se intente disfrazarlo ocultándolo detrás de cualquier culto religioso. La Biblia prohíbe hasta la saciedad los sacrificios rituales y el consumo de sangre. Por tanto, quienes vulneren dichas prohibiciones no pueden apelar a la religión para justificar sus crímenes.
 
El que los practicantes de una religión determinada se encuentren con que grupos de satanistas se camuflan entre ellos no puede justificar en modo alguno que los crímenes cometidos por aquellos se pretendan hacer extensivos a todos los fieles de la religión afectada.
LA SANGRE CRISTIANA EN LOS RITOS
HEBREOS DE LA SINAGOGA MODERNA
REVELACIONES DE NEÓFITO,
EX RABINO. MONJE GRIEGO
I. De qué modo se ha mantenido en secreto hasta ahora el uso judío de sangre cristiana.
El misterio o uso secreto de la sangre (que de ahora en adelante ya no será secreto), que los judíos recogen de los cristianos asesinados, es un rito que los judíos creen que ha sido ordenado por Dios y revelado en las Sagradas Escrituras.
Muchos eruditos escribieron multitud de libros demostrando mediante la Santa Biblia la llegada del verdadero Mesías prometido por Dios a los Santos Padres: que es nuestro Señor Jesucristo hijo de la Inmaculada Virgen María. Del mismo modo se han escrito muchos libros para refutar la creencia supersticiosa de los judíos y su herejía. 1 Entre ellos había muchos escritores que, naciendo judíos, se convirtieron al cristianismo. Sin embargo, nadie escribió ni habló nunca de este bárbaro secreto de la sangre que los judíos conservan y practican: por el cual su vida es tal que los hace peores que bestias salvajes. Y si alguna vez sucede que cae en manos de cristianos cualquier libro que hable de este misterio, los judíos nunca responden directamente, sino con ambigüedades; diciendo: “Los judíos no matan a los cristianos“. Y, en cuanto a la sangre, dicen, “Está prohibido comer sangre“. Y esa es la razón por la que, no sólo los judíos en general, sino también los convertidos al cristianismo, nunca dicen nada que arroje luz sobre este misterio. En cuanto a los judíos conversos supongo que no dicen nada porque en realidad no conocen el secreto (porque de hecho no todos los judíos lo conocen) o porque todos los judíos conversos piensan y esperan que los judíos tal vez se conviertan algún día. Y temen que si los cristianos averiguaran que los judíos los matan por causa de este misterio, quizás rehusaran recibirlos en la fe cristiana. Y por esta caridad mal entendida permanece en secreto este bárbaro misterio.
Pero yo, porque por la gracia de Dios ya he recibido el santo bautismo y me encuentro profesando la vida monástica, que es la vida de los ángeles, desprecio la soberbia judía. Y por el bien de los cristianos yo, que fui kakam y rabino, es decir, profesor, que conozco bien todos sus misterios, que mantuve celosamente en secreto y practiqué cuando era su maestro, ahora que, por la gracia de Dios, con el santo bautismo he abjurado de su perfidia, lo manifiesto abiertamente con los argumentos que siguen. Y de hecho:

1 Entre libros y testimonios podemos citar los de los judíos Samuel Friedrich Brenz (“Jüdischer Abgestreifter Schlangen-Balg,” Nuremberg, 1614); Paul Christian Kirchner (“Jüdisches Zeremoniell,” Frankfort, 1720); Paulus Meyer; Catherine Ben-Noud; y los de los cristianos Johannes Pfefferkorn (“Speculum Adhortationis Judaicæ ad Christum,” 1507) y Julius Morosini Venetiano (“Via della Fede Mostrata agli Ebrei“).

II. Motivos por los que los judíos usan sangre cristiana.
En primer lugar debe saberse que el secreto de la sangre no es conocido por todos los judíos, sino sólo por los eruditos, escribas y fariseos, que por ello son llamados guardianes del misterio de la sangre (Hasidim). Estos eruditos deben mantener rigurosamente el secreto por todos los medios.
Las razones para tal uso secreto de la sangre cristiana son las siguientes:
  1. El odio contra los cristianos, en el que instruyen a sus hijos desde niños. Los niños creen que está ordenado por Dios y que odiar y matar a los cristianos agrada a Dios sobremanera. Verificándose así la palabra del Divino Redentor que dice (San Juan 16, 2): “Os echarán de la sinagoga; pues llega la hora en que todo el que os quite la vida pensará prestar un servicio a Dios.”
  2. Las falsas supersticiones en las que están iniciados. Ya que los judíos han usado la sangre de los cristianos en artes de brujería, cábala, magia y otras supersticiones.
  3. Porque los kakam o rabinos piensan que es posible que Jesús hijo de María de Nazaret sea verdaderamente el Mesías esperado por nuestros ancestros. Así que (dicen): vamos a salvarnos a nosotros mismos con la sangre de los cristianos que matemos y así escaparemos de la condenación eterna. 1
1 Lucas (20, 9-26) … Y comenzó a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y arrendóla a labradores, y se ausentó por mucho tiempo. Y al tiempo, envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; mas los labradores le hirieron, y enviaron vacío. Y volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, herido y afrentado, le enviaron vacío. Y volvió a enviar al tercer siervo; mas ellos también a éste echaron herido. Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré mi hijo amado: quizás cuando a éste vieren, tendrán respeto. Mas los labradores, viéndole, pensaron entre sí, diciendo: Éste es el heredero; venid, matémosle para que la heredad sea nuestra. Y echáronle fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué pues, les hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Y como ellos lo oyeron, dijeron: ¡Dios nos libre! Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que condenaron los edificadores, Esta fue por cabeza de esquina? Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará. Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola: mas temieron al pueblo…” Ver también Mateo (21, 33-46).

III. El primer motivo: que es el odio contra los cristianos.

Pero hablemos del primer motivo, a saber, el odio mortal que albergan todos los judíos contra los cristianos. Está escrito en la segunda parte del Pentateuco de Moisés, a saber Éxodo (14, 7), 1 que el Faraón envió seiscientos carros contra los judíos fugitivos. Basándose en este hecho histórico el kakam Salomón (quien con su comentario ha precipitado a los judíos hasta el abismo más profundo del Infierno) hace esta pregunta. ¿Dónde pudo encontrar el Faraón tantos caballos para tirar de los seiscientos carros si poco antes las lluvias torrenciales habían matado todo el ganado de Egipto? El propio kakam responde a esta pregunta diciendo que también está escrito que esos egipcios que creyeron en las amenazas de Moisés estabularon su ganado, que por lo tanto se salvó del granizo. Y sigue diciendo que: tenemos que aprender de este hecho que es necesario aplastar la cabeza incluso de la más humilde serpiente. Así que hay que matar incluso al mejor de los cristianos, porque todos son serpientes. Y por ello se tiene por ley principal que cada judío debe matar durante su vida a un cristiano si quiere alcanzar la salvación eterna. Y aunque los judíos aparenten ser buenos amigos de los cristianos, no obstante deben odiarlos en su interior con la máxima furia y comprometerse a detestarlos con todas sus fuerzas.
1 Éxodo (14, 6-9) “Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos. Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa.”
Y siguiendo este corrupto principio adulteran las Sagradas Escrituras, explicándolas al contrario de su verdadero significado, de acuerdo a lo que agrada a su perversa y distorsionada fantasía. Así que en este pasaje del Éxodo (22, 30) Sed para mí santos. No comeréis la carne despedazada en el campo, se la echaréis a los perros, 2 el malvado kakam Salomón da la siguiente explicación: “En verdad Dios, en palabras de Moisés, ha ordenado que también se puede vender esa carne a los cristianos, porque Moisés hablando de los perros maldice a los cristianos, de lo que se desprende que los perros son más nobles que los cristianos, ya que está escrito quea todo el pueblo de Israel no le ladrará un perro. Donde se ve que Dios distingue a los judíos de los egipcios.”. 3 Y aquí cita otros pasajes de la Biblia, confirmando que los judíos son los perros nobles de Dios, corrompiendo los textos y acomodándolos a su extraño e insensato frenesí. Por lo tanto digo que Dios realmente ya ha desaprobado las ofrendas de los judíos, verificándose la profecía del sabio Salomón dice que sus regalos son un sacrilegio y repugnantes a la presencia del Señor. Mas pasemos ahora al segundo motivo por el que los judíos asesinan cristianos y recogen la sangre: para que el odio que tienen los judíos contra los cristianos sea ahora conocido por todos. Y los que quieran saber más, que lean el capítulo 33 de la Historia de Paolo Medici (Ritos y costumbres de los judíos) 4 y se convencerán de lo cruel que ha sido siempre la guerra hecha en todo momento por los judíos a los cristianos y el inmenso número de niños cristianos asesinados por ellos.
2 Éxodo (22, 30-31) “Así harás con el de tu buey y de tu oveja: siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás. Y habéis de serme varones santos: y no comeréis carne arrebatada de las fieras en el campo; a los perros la echaréis…”
3 Éxodo (11, 6-8) “Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fue, ni jamás será. Mas entre todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua: para que sepáis que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas.”

4Riti e costumi degli ebrei confutati dal dottore Paolo Medici. Compilata colle riflessioni di Nicolo’ Stratta, giá Rabbino, e poi Cattolico romano.” El título del capítulo 33 es “Del castigo que sufre actualmente la sinagoga por no aceptar al Mesías. De su obstinación, de la ceguera y el odio que profesa al cristiano y especialmente al neófito.”

IV. Del segundo motivo: que es la superstición.

La segunda razón se basa en la creencia supersticiosa que tienen los judíos sobre la magia, los sortilegios, la cábala y otros ritos supersticiosos, usando sangre de cristianos en operaciones diabólicas. Y aquí quiero hacer notar que la maldición de Dios ha caído sobre la rechazada nación judía por su dureza de corazón y su obstinación en negar a Jesucristo y no querer reconocerlo por Mesías verdadero. 1 Estas maldiciones ya fueron anunciadas por Dios, que dice en Deuteronomio (28, 27): Yavé te herirá con las úlceras de Egipto, con almorranas, con sarna, con tiña, de la que no sanarás… Estas enfermedades y maldiciones se han hecho realidad en el pueblo judío… Ahora, cuando los malvados kakam visitan a estos enfermos y les dan su medicina, los espolvorean con sangre de cristianos, para curarlos. Pero yo digo que los judíos tienen sobre sus espaldas otra maldición, y es lo que sus antepasados invocaron en presencia de Pilato, diciendo: Caiga su sangre (la de Cristo) sobre nosotros y sobre nuestros hijos. ¡Oh!, ¡cuánto pesan sus imprecaciones! ¡Pobre gente!

1 Los escribas y fariseos fueron los precursores del judaísmo talmúdico, que deja a un lado la Torá (Pentateuco) para seguir las tradiciones de los ancianos (Torá oral o mishná, de la que se ha dicho que es la tumba de Moisés), según se lee en Marcos (7, 1-10) “Y se juntaron a él los fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén; los cuales, viendo a algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, es a saber, no lavadas, los condenaban. (Porque los fariseos y todos los judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen. Y volviendo de la plaza, si no se lavaren, no comen. Y otras muchas cosas hay, que tomaron para guardar, como las lavaduras de los vasos de beber, y de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos.) Y le preguntaron los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos comunes? Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, mas su corazón lejos está de mí. Y en vano me honra, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres; las lavaduras de los jarros y de los vasos de beber: y hacéis otras muchas cosas semejantes. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.” Las menciones al lavado de manos no son por higiene; se refieren a un lavado ritual.

V. De los insultos y maldiciones de los judíos contra los cristianos.

Ahora que he hablado del odio que los judíos tienen a los cristianos y de sus creencias supersticiosas, que son las dos principales razones por las que matan a los cristianos y guardan su sangre; antes de llegar al tercer motivo y al uso que hacen de la sangre cristiana, para mayor claridad y confirmación de lo ya dicho, quiero enumerar y explicar ciertas frases y palabras que los judíos pronuncian para burlarse de los cristianos. A nuestra iglesia la llaman lugar inmundo. Pero los kakam la llaman alcantarilla y pocilga1 A los cristianos los llaman idólatras sacrílegos. A los niños cristianos los llaman gusanos siniestros. A las niñas cristianas sanguijuelas y así sucesivamente. A los sacerdotes los llaman oferentes de cosas vanas a los ídolos, o sea, idólatras. Cuando los cristianos celebran las fiestas de Navidad y Epifanía, los judíos cubren sus libros esas noches, que pasan en la sinagoga jugando a las cartas, blasfemando a Jesucristo, a su Santa Madre, a los santos y a los cristianos, y llaman a estas dos noches: las noches de los ciegos. Y en verdad que son noches de oscuridad y ceguera para quienes cierran los ojos a la luz verdadera. Las blasfemias que pronuncian en esas noches tras cubrir sus libros en la sinagoga son tan horribles que no se pueden escribir sin horror y sin contaminar lo escrito. El mero hecho de pensar que las he pronunciado me aterra: no puedo hacer más que pedir perdón a Dios.
Sin embargo, este Libro de las blasfemias es el libro más importante de los judíos. Enseñan a blasfemar a sus hijos desde su más tierna infancia: insinuándoles su fin hasta el fondo del alma junto con la leche y el alimento. Se puede decir que el alfabeto de los niños judíos es el libro de blasfemias contra Jesucristo, la Virgen María y los cristianos. Cuando los judíos pasan junto a una iglesia cristiana o la tienen a la vista, están estrechamente obligados a decir: Maldito el inmundo lugar de inmundicia, asqueroso de los asquerosos. En el Talmud, sobre este asunto, está escrito que “Cuando un judío pasando distraído junto a una iglesia no recuerda decir esas palabras y se acuerda después, debe volver sobre sus pasos para decirlas, si no está a más de diez pasos de distancia. En cuyo caso puede decirlas sin volverse.” Cuando un judío se topa con un cristiano fallecido que llevan a enterrar debe decir: Hoy uno: mañana serán dos. Además los judíos odian de tal modo a los cristianos que están convencidos que sólo ellos pertenecen al género humano; y que los cristianos no son hombres.
Ruego a mis lectores que no piensen que escribo estas cosas en un estado de ánimo apasionado en contra de mi nación. Porque, al tiempo que agradezco a Nuestro Señor Jesucristo que en su infinita misericordia me ha tocado el corazón e iluminado la mente con su gracia, dándome el coraje para renunciar y abjurar de la perfidia judía, lloro todos los días a mi buen Jesús con el profeta Jeremías, diciendo: ¡Quién me diera agua a mi cabeza y lágrimas a mis ojos para llorar por los pecados de mi pueblo! 2 Un pueblo que una vez fue el predilecto del Señor, lleno de gracia y santidad, que reinaba soberano: y ahora disperso y vagabundo: y en su dispersión, obstinado, feroz e inmerso en la más odiosa corrupción. Y en verdad el judío es corrupto, obstinado y traidor. Y esto es tan cierto que cuando algún cristiano se va a su casa, el judío lo recibe con toda amabilidad y cortesía. Pero cuando se marcha, a continuación, el judío está absolutamente obligado a decir: Caigan sobre la cabeza de este cristiano, su casa y su familia todos los males, enfermedades, desgracias, accidentes, persecuciones y horribles sueños que han sido, son o serán en mi casa y familia. Y esto debe decirse siguiendo la ley. Y ay de aquel que no lo diga.
Concluyo diciendo y explicando por qué escribo todas estas cosas. Mi fin es doble. 1º Que cuando algún judío sienta los reproches de cualquier cristiano por su perfidia, en vez de obstinarse, que haga penitencia, abandone sus errores y se convierta a la fe cristiana, para lo que tendrá los confesores de Jesucristo y compañeros en el camino de la salud. 2º Que los cristianos, al ver el infeliz estado de los judíos, su aberración y el horrible castigo de la justicia divina, no se escandalicen, sino que comprendan la conveniencia de huir de la obstinación en el pecado y den gracias a Dios por no haber nacido judíos.

1 Casa de magnificencia = Bethgalia. Cochiquera (casa del cerdo) o letrina = Bethkaria.

2 Jeremías (9,1) “¡Quién me diera que mi cabeza se hiciera agua y mis ojos fuente de lágrimas parar llorar día y noche las llagas de la hija de mi pueblo!”
VI. Del tercer y principal motivo: que es la creencia de los Judíos en la eficacia espiritual de la sangre cristiana.
Ahora pasamos a exponer la tercera razón y motivo por el que los judíos matan a los cristianos y recogen su sangre; y para qué la utilizan.
La primera y principal razón de esta barbarie es la firme creencia que principalmente tienen los kakam o rabinos de que pueda ser cierto que Jesucristo, el hijo de María de Nazaret, que sus padres condenaron a morir en la cruz, sea el verdadero Mesías tan esperado y deseado por los Padres y Santos Profetas. Y este convencimiento procede de lo que dijo Jeremías (2, 12-13). “Pasmaos, cielos, de esto y horrorizaos sobremanera, palabra de Yavé. Ya que es un doble crimen el que ha cometido mi pueblo: dejarme a mí, fuente de aguas vivas, para excavarse cisternas agrietadas, incapaces de retener el agua.” Los rabinos conocen perfectamente esta profecía. Y también la conocían Anás y Caifás: a saber, que Jesucristo era el verdadero Mesías, a quien condenaron a muerte por salvar a Barrabás. Los malvados rabinos conocen bien esta interpretación. Sin embargo, por su soberbia y dureza de corazón no quieren creer en Jesucristo. Y en su lugar se han creado nuevos mandamientos para salvarse con la sangre de los cristianos. Por lo tanto:
VII. Del uso judío de sangre cristiana en el matrimonio, la circuncisión, la penitencia, y la muerte.
Cuando entre los hebreos se va a celebrar un matrimonio, los contrayentes se preparan mediante un estricto ayuno que dura veinticuatro horas, absteniéndose incluso de beber agua hasta la puesta de sol. Luego viene el rabino; toma un huevo duro cocido; lo pela y lo divide en dos partes: lo condimenta no con sal, sino con una ceniza de la que hablaremos en breve; y así sazonado lo entrega, una mitad para cada uno, a los contrayentes. Y mientras se lo comen, el rabino recita una oración cuyo significado es, que estos dos recién casados puedan alcanzar la virtud de matar a los cristianos, o al menos que puedan engañarlos siempre y apoderarse de todas sus riquezas y sudores.
Sin embargo, aquí debemos mencionar, en lo que se refiere a la citada ceniza, que cada uno elucubrará qué es lo que se usa en vez de la sal. Mas cesarán las elucubraciones y se explicará el misterio. Ya que la ceniza no sustituye a la sal, sino a la sangre cristiana recién vertida. Y es, en verdad, sangre cristiana modificada. Y he aquí cómo. La sangre sobrante (y, por tanto, buscan a todos los niños que pueden) de la fiesta de los ázimos, sangre extraída con terrible martirio, la empapan en una cantidad proporcionada de lino o algodón. A continuación se deja secar y se quema, y las cenizas se guardan en unas botellas bien cerradas que confían al Tesorero de la Sinagoga, quien las entrega a continuación a los rabinos que lo soliciten, bien para su propio uso o para enviarlas a aquellos países donde no se pudo conseguir sangre, por no haber cristianos o porque habiéndolos no se pudo conseguir sangre por la vigilancia de la policía o porque los cristianos estén en estado de alerta y no se dejen engañar como antiguamente. Por último, es de señalar que se necesita sangre fresca tan sólo en los ázimos. Pero, en caso de necesidad, se puede utilizar la citada ceniza cuando no se puede conseguir sangre fresca. No obstante, siempre es mejor utilizar la sangre recién vertida.
Cuando los judíos circuncidan a los niños al octavo día tras el nacimiento, viene el rabino y toma una taza con un poco de vino bueno y exquisito. En él se vierte una gota de sangre cristiana extraída bajo tormento, o un poco de la mencionada ceniza. También se deja caer una gota de sangre del niño circuncidado. Cuando todo está bien mezclado con el vino, el kakam sumerge uno de los dedos del bebé en la taza, y luego se lo introduce en la boca diciendo: Te dije ¡oh niño!: tu vida está en tu sangre. Esto lo hace dos veces. El rabino hace esta ceremonia porque habiendo dicho dos veces que su vida está en la sangre, hace este razonamiento. El profeta Ezequiel (16, 6) dijo dos veces: Pasé yo cerca de ti y te vi sucia en tu sangre y, estando tú en tu sangre, te dije: ¡Vive! Aunque el Profeta se refería a la sangre de Jesucristo, que liberó las almas de los santos padres que estaban en el limbo y no habían sido bautizados con el bautismo de agua; y en este caso las almas de los judíos serán salvadas por la sangre de un cristiano bautizado con agua, aunque los judíos no han recibido el bautismo de agua. Y esta es una de las razones por las que esta sangre debe ser extraída de los cristianos con amargos tormentos; a imagen de la Pasión de Jesucristo. Si el profeta Ezequiel hubiera querido hablar de la sangre de la circuncisión, entonces el bebé judío alcanzaría la salvación en virtud de esa gota de su propia sangre que el rabino mezcló en el vino con sangre cristiana.
De dicha ceniza se sirven ahora los judíos el día nueve de julio: en el que van descalzos y lloran la destrucción de Jerusalén realizada por Tito Vespasiano. Y la utilizan de dos maneras. Primero para ungir las sienes: 1 ya que sería imposible utilizar sangre fresca para tal propósito; y porque no sería conveniente. Segundo; para condimentar el huevo como en el matrimonio. Ese día todos los judíos sin excepción, deben comer un huevo duro cocido condimentado con la Ceniza. A esta comida la llaman Scidó amafreikés. 2
Cuando muere un judío, va el kakam: y tomando una clara de huevo [duro y cocido] le echa un poco de sangre cristiana y un poco de la Ceniza, y lo pone sobre el pecho del cadáver diciendo las palabras de Ezequiel (36, 25). Y os aspergeré con sangre pura y os purificaré de todas vuestras impurezas, de todas vuestras idolatrías. ¡Véase la corrupción! Porque Ezequiel dice el agua pura y no la sangre pura. Pero en virtud de esas palabras persuaden a los judíos que el fallecido será recibido en el cielo.
1 Génesis (18-27) “Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.” Los cristianos celebran el miércoles de ceniza al comienzo de la Cuaresma. La ceniza se elabora quemando los ramos del Domingo de Ramos del año anterior.

2 ¿σcιδó αμαφρεικéσ?

VIII. De cómo usan los judíos la sangre cristiana en la fiesta del Purim y en la Pascua.
Conocida la ya mencionada forma en que los judíos se sirven de la sangre cristiana en su barbarie supersticiosa, hablaremos a continuación de otras dos formas en las que la utilizan. Y se verá hasta qué extremos de barbarie se han precipitado los judíos.
Dos fiestas celebran: ambas sangrientas: una el 14 de febrero, llamada Purim: la otra es la fiesta de los ázimos, que es su Pascua. 1 En ésta todos los judíos deben comer pan ázimo (sin levadura). Entre ellos hay algunos panes preparados por los kakam con sangre cristiana. Y todos, pequeños y grandes, jóvenes y viejos, incluso los de dentadura endeble, deben comer de ese pan al menos el equivalente a un hueso de aceituna. Y este ritual es llamado Aufichuoimen. 2
Los judíos celebran la fiesta que llaman Purim en memoria de su liberación de la tiranía de Amán por medio de Ester y Mardoqueo, como se lee en el libro de Ester. Esta fiesta cae, como ya saben, el 14 de febrero del antiguo calendario. Los judíos se comprometen a continuación a robar a los cristianos todas sus posesiones, principalmente los niños. Pero esa noche, sin embargo, matan sólo a uno; pretendiendo matar a Amán. Y mientras cuelga el cuerpo del cristiano sacrificado, todos se burlan de él, pretendiendo hacerlo de Amán. El rabino con la sangre recogida confecciona ciertos panes de forma triangular mezclados con miel, no para ser consumidos por los judíos, sino para hacer un regalo a sus amigos cristianos.
Sin embargo aquí cabe precisar que pudiendo realizar esta ceremonia cualquiera de los presentes en la sinagoga, no es necesario hacerla con martirio atroz. Esto se debe a que la sangre que luego se recoge no tiene más uso que la confección del pan dulce. Que luego se distribuye entre sus familias principales, para que lo entreguen a los cristianos, haciéndoles ver que se trata del más preciado regalo. Y esta ceremonia se llama: El pan de Purim.

1 El diario The Times llegó a hacerse eco de la obra de Neófito el 25 de junio de 1840, publicando un artículo al respecto bajo el título “A mistery hitherto concealed” (Un misterio hasta ahora oculto), lo que provocó la respuesta de un lector judío, enviando una carta en la que estimaba que entonces cada sinagoga necesitaría dos cristianos cada año, solamente para las fiestas del Purim y Pascua. Y en Londres, en aquella época, había ocho sinagogas. Solomon Herschel y Emanuel Deutz, rabinos jefes de Inglaterra y Francia, respectivamente, emitieron sendos comunicados negando la existencia de semejantes ritos.

2 ¿αuφιχuοιμεν?

De esta sangre, que los judíos derraman en éste y en otros días, se puede ver claramente verificada la profecía de Jeremías (2, 34) Hay en tus manos manchas sangrientas de pobres inocentes, no de sorprendidos en conato de robo. Y, más claramente aún, en Ezequiel (33, 25): Por tanto, diles: Así dijo el Señor Jehová: ¿Con sangre comeréis, y a vuestros ídolos alzaréis vuestros ojos, y sangre derramaréis, y poseeréis vosotros la tierra? Esto es verdad hasta tal punto que en la noche de su Purim no se encuentra en todo el mundo un judío que no esté ebrio o, más bien, loco de furia. Cumpliéndose así la maldición del profeta ya citada en el capítulo 18 del Deuteronomio. 1 Poseídos por tal furia, los judíos roban en tal día todos los niños cristianos que pueden; y los mantienen recluidos hasta el día de Pascua, poco después del Purim. Y en Pascua los matan a todos de la manera más brutal y feroz, recogiendo toda la sangre para confeccionar el pan sin levadura y para utilizarla para los demás fines a lo largo del año. Porque, como ya he dicho, embeben la sangre en estopa y algodón, que luego se quema. Y las cenizas se conservan en unas botellas bien selladas en poder del tesorero de la sinagoga para enviarla a tierras lejanas a su nación, o para entregarla a los rabinos cuando lo solicitan. Sin embargo, aunque como queda dicho, en esta fiesta del Purim la sangre cristiana sólo es necesaria para confeccionar el Pan dulce, por lo que no es necesario extraerla con crueles tormentos, no sucede lo mismo con el pan ázimo. Dado que en este caso es necesario que la sangre se extraiga con martirio atroz, como sus antepasados hicieron con Jesucristo en su Santa Pasión. Y por eso matan a los niños en su fiesta de los ázimos.

Pero antes de concluir con la fiesta del Purim explicaré por qué los judíos hacen el Pan dulce con forma triangular. Lo hacen (aunque me duela manifestar todas las iniquidades de mi pueblo, pero quiero seguir el consejo del Sabio: No ocultes los misterios): por tanto digo que lo hacen para burlarse del Misterio de la Santísima Trinidad creído y venerado por los cristianos. Y cuando entregan esos panes a los cristianos blasfeman terriblemente en contra de este misterio y rezan para que Dios pueda humillar a los cristianos que creen en él. Por tal impiedad de los judíos ya vimos antes cómo se cumplió la profecía de Isaías (26, 9): Ve y di a este pueblo… 2 (Aquí el autor entra a demostrar contra los judíos el Misterio de la Santísima Trinidad con varios argumentos, pero son superfluos para nuestro propósito. Por tanto continuamos así.)

1 En Deuteronomio 28 se habla de sanciones de la ley, bendiciones y maldiciones, así que debe ser Deuteronomio (28, 27). Jehová te herirá de la plaga de Egipto, y con almorranas, y con sarna, y con comezón, de que no puedas ser curado. (Reina Valera 1909). Lo que figura en Deuteronomio 18 se refiere, entre otras cosas, a los profetas, diciendo: “Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas gentes. No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni fraguador de encantamentos, ni quien pregunte a pitón, ni mágico, ni quien pregunte a los muertos. Porque es abominación á Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echó de delante de ti.”
2 Quizás se refiera a Isaías (6,9) “Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.”
Debo hacer notar que los judíos se alegran mucho cuando pueden matar niños, porque son inocentes y vírgenes: 3 y, por tanto, la figura perfecta de Jesucristo, y matarlos en su Pascua, porque además de ser más seguro (es decir, porque corren menos peligro al matar niños que al matar adultos) pueden representar con mayor propiedad la pasión de Jesucristo 4 (que era virgen e inocente). Bien dijo el profeta Jeremías, que en mi pueblo han encontrado hombres que tienden redes para atrapar aves. 5 Y por este derramamiento de sangre cristiana los judíos fueron expulsados de muchos reinos como de España y otros lugares, verificándose la profecía de Ezequiel: La sangre te perseguirá. 6
3 “… Mientras iba ahondando en el tema descubrió que las comunidades askenazíes medievales de la Italia del norte practicaban una forma especialmente horrible de sacrificios humanos. Sus magos y adeptos raptaban y crucificaban a infantes cristianos, les sacaban la sangre y la usaban para rituales mágicos…” (Israel Shamir, escritor y periodista judío, citando al profesor judío Ariel Toaff, autor del libro “Pascua de sangre”.)

4 Alfonso X el Sabio se hizo eco del rumor en su compilación legal (Las Partidas): “Mansamente e sin mal bollicio deven fazer vida los judíos entre los cristianos guardando su ley, e non diciendo mal de la fe de Nuestro Señor Jesu Christo que guarda los cristianos. Otrosí se deven mucho guardar de predicar, nin convertir ningún christiano, que se torne judío alabando su ley e denostando la nuestra. E cualquier cosa que contra esto fiziere debe morir por ende, e perder lo que ha. E porque oymos dezir que en algunos lugares los judios fizieron, e fazen el dia deo viernes santo remembranza de la pasion de nuestro Señor Jesu Christo en manera de escarnio, furtando los niños, e poniendolos en cruz, e faziendo imagenes de cera, e crucificandolas, cuando los niños non puedan aber. Mandamos que si mas fuere de aqui adelante en algun lugar de nuestro señorio tal cosa asi fecha: si se puediere averiguar que todos aquellos que se acertaron y en aquel fecho, que sean presos y recabdados e duchos ante el rey, e después que el rey sopiere la verdad debe los mandar matar aviltadamente quantos quier que sean…” (Partida 7ª, título 24).

5 La cita correcta es Jeremías (5, 26-27) “Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos; pusieron trampa para tomar hombres. Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño: así se hicieron grandes y ricos.”
6 Ezequiel (35, 6). “Por mi vida, dice el Señor, Yavé, por haber perseguido a sangre la sangre te perseguirá.”

IX. De qué modo los judíos conservan estos secretos.

He aquí que yo, con la ayuda de Nuestro Señor Jesucristo, he desvelado el bárbaro misterio de la sangre que guardan los judíos. Un misterio que no figura en sus libros. De igual modo se desvelan ahora sus tribulaciones por su perfidia, como les había amenazado Moisés (Deuteronomio 28). 1 De estas maldiciones se ve claramente la rabia satánica de los pérfidos judíos en contra de los cristianos hasta llegar a matarlos y comer la sangre.
Pero todo esto no es suficiente. Y quiero ahora revelar otra cosa que del mismo modo no está escrita en ningún libro de la nación judía, al menos de una manera clara e inteligible. Tan solo los kakam, los rabinos y los padres de familia conocen y comunican verbalmente a sus hijos esta cosa: amedrentándolos con horribles maldiciones si alguna vez revelan el secreto.
Instruyen por tanto a los niños en el misterio de la sangre antes mencionado, exigiendo silencio sagrado y solicitando que lo mantengan siempre en su corazón hasta que puedan desvelarlo al único hijo al que consideren capaz de saber el secreto. Y esto de la misma forma y con el mismo secreto. Y no hay que comunicarlo a ningún cristiano, incluso aunque se hallaren en la mayor adversidad, entregando incluso la sangre y la vida antes que confesarlo.
Sin embargo, no temiendo a nadie más que a Dios sin preocuparme lo más mínimo las maldiciones de mi padre, los rabinos, los kakam y de todo el pueblo judío, quiero claramente manifestar toda la gloria de Dios, Jesucristo y su Santa Iglesia. Y he aquí cómo me fue revelado este sangriento misterio.
1 El río de maldiciones se encuentra en el Deuteronomio (28, 15-68), que comienza así: “… Y será, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para cuidar de poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldito tu canastillo, y tus sobras. Maldito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas…”
Cuando cumplí 13 años, edad en la que los judíos suelen imponer en la cabeza a sus hijos una corona que llaman Corona de fortaleza, mi padre, llevándome aparte, para que estuviéramos a solas, tras haberme instruido e inculcado siempre en el odio a los cristianos como cosa ordenada por Dios hasta matarlos y recoger la sangre para los usos anteriores, me dijo: “Hijo: Aquí (dándome un beso) te he hecho mi más íntimo confidente y mi otro yo“. Y poniéndome la corona en la cabeza, añadió la explicación del misterio, diciendo que era algo sagrado, revelado por Dios y ordenado a los judíos. Así que me dijo que se me había confiado el secreto más importante de la religión judía. También me dijo: “Hijo mío: Te suplico por todos los elementos del cielo y de la tierra para que mantengas siempre este secreto en tu corazón, y para que jamás lo reveles a tus hermanos ni a tu hermana, ni a tu madre, ni tu esposa, ni a nadie entre los vivos, especialmente las mujeres. Cuando acontezca que tengas también once hijos varones, no le explicarás a todos este misterio, sino tan sólo a uno; al que entre todos sepas que es el más sabio y más capaz de conservar el secreto; como hago ahora contigo. Y observa incluso si este hijo es fiel y celoso de nuestra fe. Te lo repito de nuevo: guárdate de manifestárselo a las mujeres, incluso a tus hijas, tu esposa, y ni siquiera a tu madre; sino tan sólo al hijo que consideres digno.” Finalmente dijo:”Hijo mío: toda la tierra negará sepultura a tu cuerpo y a recibirte en su seno tras tu muerte, si en cualquier momento y circunstancia, hasta la más terrible, desvelaras este secreto de la sangre, excepto a los que te he dicho, incluso si llegaras a ser cristiano por interés o por cualquier otro motivo. Guárdate bien de traicionar a tu padre desvelando este divino secreto, que hoy te he confiado. Mi maldición te alcanzará entonces y te acompañará en vida hasta la muerte y por toda la eternidad.”
Pero ahora que he adquirido otro Padre que es Nuestro Señor Jesucristo y otra Madre que es la Iglesia Católica, quiero predicar la verdad, como dice el sabio Sirach: Lucha por la justicia hasta la muerte.
Y realmente me he encontrado y me encuentro ahora en gran peligro de muerte por haber publicado esto. Pero confío en la palabra del Apóstol San Pablo, que dijo: ¿Quién me podrá separar de la caridad de Cristo? Estoy seguro de que ni la vida ni la muerte: porque mi esperanza está en el Padre Eterno, mi Refugio en su Hijo Eterno, mi fortaleza en el Espíritu Eterno. Gloria a la Santísima Trinidad.

X. Cómo se deduce de lo dicho que los judíos parodian los sacramentos cristianos.

Se ha dicho hasta ahora que los judíos asesinan a los cristianos por tres razones. Primero por el odio infernal que tienen contra Jesucristo. A continuación por las artes mágicas, supersticiosas y cabalísticas: porque saben que al diablo le gusta la sangre humana y todavía más la cristiana. Por último, por la religión; ya que encontrándose los judíos dispersos y sin sacerdotes de la casa de Aarón, que era la familia sacerdotal; y no pudiendo por tanto ningún judío decir actualmente que es un sacerdote aceptado por Dios, o al menos no conociendo a nadie que lo sea: encontrándose ahora los judíos sin templo en donde ofrecer a Dios sacrificios de su agrado; y estando prohibido por su ley el ofrecerlos fuera del templo de Salomón ya destruido; y, por lo tanto, incluso si se descubriera la existencia de algún sacerdote de la casa de Aarón, no podría ofrecer el sacrificio fuera de ese templo; por todo esto los judíos dedujeron la bárbara consecuencia de que debían asesinar cristianos. Esto se debe a que, teniendo la duda de que Jesús, hijo de María de Nazaret pueda ser el Mesías por ellos esperado; por eso creen que el uso de la sangre de los cristianos (la de Cristo) los salvará. Y por lo tanto la usan en la circuncisión, que representa el Bautismo. Y en su matrimonio pretenden imitar el mismo sacramento cristiano. En los panes sin levadura simulan la Eucaristía. En sus ritos de la muerte, la Extremaunción. En su tristeza por la caída de Jerusalén, el sacramento de la Penitencia. Esto explica todo el misterio por mi conocido, practicado y conservado en secreto con sumo celo y reserva durante todo el tiempo en el que fui judío.
XI. De lo que ordena el Talmud a los judíos en contra de los cristianos.
Pero ahora, como conclusión y confirmación de cuanto escribí, me refiero a algo que se encuentra en el Talmud. Y debido a que todo el mundo puede verificar la verdad de lo que digo, baste saber que es necesariamente ordenado por Dios a todos los judíos que maldigan a los cristianos tres veces al día y rueguen a Dios para dispersarlos. Y se ordena especialmente a los kakam o rabinos. Dios manda a la nación judía que se apropie de las riquezas de los cristianos, y puede hacerse por cualquier medio: mediante engaño, fraude o usura. Es necesario que los judíos se persuadan que los cristianos no se diferencian en nada de las bestias y los animales salvajes y sean tratados del mismo modo. A los paganos, idólatras o turcos no se les debe hacer ni el bien ni el mal. Pero a los cristianos hay que hacerles todo el mal posible. Si un cristiano se encontrara al borde de un precipicio, el judío, si puede hacerlo sin peligro, debe empujarlo y también matarlo. 1 Las iglesias cristianas son lugares de prostitución, consagrados a los ídolos. Y por lo tanto los judíos deben destruirlas. El Evangelio es un libro impío lleno de errores, blasfemias y corrupción. Por tanto los judíos deben quemarlo, incluso aunque tenga escrito el nombre santo de Dios. 2
No te escandalices, querido lector, de todo cuanto aquí escribo. En verdad sé y preveo que dirás: ¿Es posible que los judíos caigan en tal inmoralidad? – Más debes saber, o ya bien conoces, que los judíos han extraviado el camino de lo sano y están fuera de los confines de cualquier ley divina, humana y natural. Y esto en castigo de la dureza de su corazón; por eso, además de la corrupción de su fe hasta el mismo Dios, todavía tienen muchas maldiciones en el Talmud que producen terror. Baste decir que no existe en el mundo más impía creencia que la judía y que no hay, al menos en general, hombres que puedan igualar a los judíos en cuanto a impiedad y perfidia. Y ¡ay del mundo si alguna vez llegaran a hacerse con el poder!
¡Ay! Oremos con fervor a Dios sin cesar, para que se digne ablandar el corazón de este pueblo corrupto, rasgar el velo que lo ciega y disipar la oscuridad en la que voluntariamente vive, en contra de la verdad que conoce y resistiendo al Espíritu Santo. ¡Ay! Que se arrepientan y conviertan los judíos y que crean en Jesucristo, abrazando el Santo Evangelio predicado por los doce apóstoles pobres y humildes, perseguidos hasta la muerte. Que crean en el Santo Evangelio, que cuenta con el testimonio de tantos mártires de ambos sexos, de edades que van desde los más tiernos niños hasta los más decrépitos, que fue defendido por tantos padres latinos, griegos y africanos, por tantos insignes doctores y teólogos: y que hace diecinueve siglos se conserva aún divino y santo en la santa Iglesia Católica. Gloria a Jesucristo y María. Que así sea.

1 Talmud. Abodah Zarah, folio 26a/26b: “El rabino Abbahu dijo al rabino Johanan: No es necesario rescatar a los idólatras y los pastores (pastores judíos) de ganado menor, aunque no deben ser arrojados, pero los minim (sacerdotes de los ídolos), los delatores (espías) y los apóstatas pueden ser arrojados y no es necesario rescatarlos.”

2 1 Tesalonicenses (2, 14-15) “Porque vosotros, hermanos, habéis sido imitadores en el Cristo Jesús de las Iglesias de Dios que están en Judea; que habéis padecido también vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nación, como también ellos de los judíos; los cuales también mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos han perseguido; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los hombres.”

Traducido del italiano por Nozick

Raphael Patai
Encyclopedia of Jewish Folklore and Traditions
Egg

The egg is ritually intertwined with both the Jewish life cycle and the yearly cicle. Hard-boiled eggs are a main ingredient in the meals offered to mourners (seudat havra’ah). At weddings, eggs symbolizing fertility are a central feature in the customs of numerous countries. In Russia, the bride entered the huppab (the portable canopy under which the bride and groom stand) with an egg hidden between her breasts. In Morocco, the bride was seated on a vessel filled with eggs and rainwater. In other places, an egg was rolled under her seat. The groom ate eggs for forty days after the wedding. The couple is fed with eggs. Breaking eggs during a wedding is a common custom, explained as a sign of the remembrance of the two Temples’ destruction: in 586 B.C.E. by the Babylonians and in 70 C.E. by the Romans. Its source may be a magical means intended to expel evil forces, which according to the Babylonian Talmud (Brachor 54b) may oppose and harm the wedding attendees.
 
In the jewish yearly cycle, its most central occurence is at the Passover (Pesah) Seder. Although not mentioned in the Passover Haggadah, the egg is one of the Seder plate’s required symbols, in memory of the hagigah, the festive sacrifice offered in the Temple in addition to the paschal one, as explained in the bilbot pessah in the Shulhan Arukh, Orab Haim section, paragraph 473:4. The egg generally symbolizes resurrection and life after death. It is also the symbol of the People of Israel: As the egg hardens the more it cooks, so the more its people are persecuted the more Israel’s stubbornness increases (A Peah Haggadah with Commentaries by Rabbi Moshe Sofer, the Chatam Sofer [1762-1839]). Diverse customs regarding the egg on Passover exist among the different Jewish communinties. In some, the number of eggs placed on the Seder plate is the equivalent of the participants. In others, the egg is eaten with saltwater at the beginning of the meal. The saltwater stands for a reminder of the sea of tears shed over the Temple’s destruction

Fuentes:

  1. http://zodml.org/sites/default/files/%5BAndrei_Oisteanu%5D_Inventing_the_Jew_Antisemitic_S_%281%29.pdf
  2. http://robertssherinsmd.com/files/articles/Pincus%20ha-Kehillot%20Iasi.pdf
  3. Quest. Issues in contemporary jewish history: http://www.quest-cdecjournal.it/focus.php?id=355
  4. Raphael Patai. Encyclopedia of Jewish Folklore and Traditions.
  5. El blog de las sombras. Ariel Toaff. A contracorriente.: http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2016/05/ariel-toaff-contracorriente.html
  6. Israel Shamir. Las pascuas sangrientas del doctor Toaf: http://www.israelshamir.net/Spanish/Sp39.htm
  7. https://es.scribd.com/document/101976199/Grande-Rabbino-Neofito-Il-Sangue-Cristiano-Nei-Riti-Ebraici-Della-Moderna-Sinagoga
  8. https://archive.org/details/NeofitCavsocalvitiu-InfruntareaJidovilor1803
Lecturas recomendadas:
  1. Israel Shamir. Las pascuas sangrientas del doctor Toaf: http://www.israelshamir.net/Spanish/Sp39.htm
  2. Tomás de Aquino. Suma teológica. Parte 3ª. Cuestión 47. Sobre la causa eficiente de la pasión de Cristo. Artículo 5: ¿Conocieron a Cristo sus perseguidores?: http://hjg.com.ar/sumat/d/c47.html
  3. Riti e costumi degli ebrei confutati dal dottore Paolo Medici. Compilata colle riflessioni di Nicolo’ Stratta, giá Rabbino, e poi Cattolico romano: https://ia902301.us.archive.org/19/items/bub_gb_pFilZ3-QyVoC/bub_gb_pFilZ3-QyVoC.pdf
  4. https://iotaunum.wordpress.com/tag/oremus-et-pro-perfidis-judaeis/
  5. A Memorandum on Ritual Murders. V. I. Dal.

Fuente: http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2017/05/neofito.html

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